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Las baterías LFP (litio-ferrofosfato o LiFePO₄) utilizan una composición química que ofrece mayor estabilidad térmica y una vida útil más prolongada que otras tecnologías de litio. No presentan riesgo de fuga térmica y mantienen un rendimiento estable incluso con ciclos intensivos de carga y descarga.
La principal diferencia está en la seguridad y durabilidad.
Las LFP son menos densas energéticamente, pero mucho más estables térmicamente. Mientras una NMC puede alcanzar mayor capacidad en menos espacio, una LFP resiste mejor las altas temperaturas y soporta más de 4.000 ciclos sin degradación significativa, lo que las hace ideales para instalaciones fijas de larga vida útil.
Depende del perfil de uso, pero una batería LFP suele superar los 10–15 años de servicio, manteniendo más del 80 % de su capacidad tras 4.000 a 6.000 ciclos completos.
En entornos industriales con un control térmico adecuado, puede alcanzar incluso los 20 años de operación.
Muy poco.
El sistema realiza monitorización continua y dispone de un BMS (Battery Management System) que controla temperatura, tensión y balanceo de celdas.
Solo se recomienda una revisión preventiva anual para comprobar protecciones, conexiones y firmware del EMS.
Sí. Nuestros sistemas se integran fácilmente con instalaciones existentes mediante inversores compatibles y comunicación estándar (RS485 / CAN).
Antes de la instalación, realizamos un estudio técnico para adaptar las protecciones y garantizar la compatibilidad eléctrica y de software.
El sistema puede configurarse en modo respaldo (UPS).
En caso de fallo de suministro, conmuta en milisegundos para mantener la energía en los circuitos esenciales o críticos, sin interrupciones perceptibles.
Esto resulta especialmente útil en entornos industriales o residenciales con equipos sensibles.
El Energy Management System (EMS) es el cerebro del sistema.
Supervisa la red, los flujos de carga y los precios energéticos para decidir cuándo almacenar o liberar energía.
Permite automatizar la operación y optimizar el retorno de la inversión, gestionando picos de demanda, autoconsumo y posibles ingresos por vertido o balance neto.
Todos nuestros equipos cumplen las normativas internacionales UN38.3, CE e IEC, además de los protocolos de ensayo del fabricante.
Estas certificaciones garantizan seguridad en transporte, fabricación, compatibilidad electromagnética y resistencia mecánica.
La garantía estándar es de 10 años o 6.000 ciclos de operación, lo que ocurra primero, siempre que se mantengan las condiciones de instalación y operación recomendadas.
Ofrecemos también extensiones de garantía y programas de mantenimiento con soporte técnico directo.
Sí. A través de una interfaz web o aplicación móvil puedes visualizar en tiempo real la energía almacenada, consumos, flujo de carga/descarga y estado de cada módulo.
Los datos se registran para analizar rendimientos, generar informes y anticipar posibles incidencias.
Depende del consumo y de los objetivos del proyecto:
Para viviendas o pequeños negocios, suelen instalarse sistemas de 10 a 30 kWh.
En industria o autoconsumo colectivo, la escala va de 50 kWh a más de 1 MWh.
Nuestros ingenieros dimensionan cada instalación mediante simulaciones basadas en tu perfil de carga y objetivos de ahorro.
Sí.
Los sistemas modulares (como la serie CORE HV) permiten añadir nuevos módulos sin sustituir los existentes, hasta alcanzar capacidades de más de 150 kWh por torre.
Esto facilita empezar con una configuración básica y escalar según la demanda.
El ahorro depende del tipo de tarifa y del perfil de consumo, pero en proyectos bien dimensionados suele situarse entre 30 % y 60 % en la factura eléctrica combinando autoconsumo, gestión de picos y almacenamiento inteligente.
No en la mayoría de los casos.
Las baterías LFP operan en un rango amplio de temperatura (de –10 °C a +50 °C).
En entornos industriales o salas técnicas cerradas, se recomienda una ventilación mínima y control de humedad para prolongar la vida de los componentes electrónicos.
Los módulos son reciclables y sus materiales (litio, hierro, fósforo y cobre) pueden recuperarse en más de un 90 %.
Trabajamos con proveedores certificados que aseguran una gestión ambientalmente responsable conforme a la normativa europea RAEE.
Sí.
Disponemos de un programa de formación técnica para instaladores y soporte directo con documentación, esquemas eléctricos y asistencia durante la puesta en marcha.
También facilitamos actualizaciones de firmware y acceso remoto bajo solicitud.